El contrato vinculante

Walter Fink miró de nuevo la tarjeta con las indicaciones, estaba en el lugar correcto. Aún se preguntaba por que había ido hasta allí, si sería algún tipo de broma de sus compañeros de trabajo, en cualquier caso, estaba decidido a averiguarlo.

Voluntad Inquebrantable

Cataleya se acerco al escritorio, se sentó, y cogió la pluma que tenía guardada bajo llave en una caja de madera con finas talladuras formando un corazón en relieve. Comenzó a escribir sobre una lamina de papel grueso, viejo y acartonado. La tinta cobró vida, y con un suave chasquido, el corazón de madera comenzó…