El contrato vinculante

Walter Fink miró de nuevo la tarjeta con las indicaciones, estaba en el lugar correcto. Aún se preguntaba por que había ido hasta allí, si sería algún tipo de broma de sus compañeros de trabajo, en cualquier caso, estaba decidido a averiguarlo.

Nada que Perder

CAPÍTULO 1 Robert llegó a las tres en punto a la cafetería Dely-anne, abrió la puerta delatándose con el sonido de una campana que había tras ella. Era un lugar de reunión tranquilo, decorado en colores vivos y con aspecto familiar, en la barra casi repleta de recipientes con repostería, había tres hombres bien trajeados…